miércoles, 20 de junio de 2012

Madrid

Madrid,
tan libre,
tan brillante en la noche.
El neón de la entrada,
esos caprichos, que no derroches
tan tuyos como ese presente
ahogado en un futuro.
Tus ausentes juegos,
tus amarillos resplandores en la calle,
Me atrapas y yo soy reincidente,
adicto a este fruto
gigantesco y maldito diamante en bruto.
La puta de mi baile
te quiero sucia y pervertida,
quiero tu dama de día y zorra de noche
tu chulería al chotis y señorío en coche.
Te quiero dar mi vida para que la uses de molde.

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